Todos hemos tenido nuestra parte de decepciones, pérdidas o dificultades. Pero para cada desafío hay una promesa impresionante: todo va a salir bien. ¿Cómo podemos saberlo? Porque Dios amó tanto al mundo. Juan 3:16. Max dice de su versículo favorito: «Cada vez que recuerdo estas palabras, son tan frescas y sorprendentes como mi primer encuentro con ellas. La conciencia alucinante del amor ilimitado de Dios, su incalculable sacrificio y la inestimable enseñanza que encierra. ¿Cómo no repasarlo una y otra vez? Quiero que esta generación, y todas las que vengan después, miren de cerca la promesa clave de Dios y elijan el regalo que va más allá de todos los regalos». A lo largo de esta edición actualizada y ampliada de 3:16, Max te invitará a: Asombrarte de lo profundo, amplio, grande y elevado que es el amor de Dios por ti.